Chirche bate récord de público y participantes en su Día de las Tradiciones

Chirche bate récord de público y participantes en su Día de las Tradiciones

Más de mil personas acuden a este núcleo isorano donde unos 160 participantes recrean la forma de vida rural y costumbres del siglo pasado

GUÍA DE ISORA.- “Posiblemente la mejor celebración de rescate etnográfico de Canarias.” Así se refirió al Día de las Tradiciones el presidente de la Asociación Juvenil La Parada del Rincón del municipio grancanario de Valsequillo, Aridane Peñate, durante el acto de clausura de la XIV edición de este evento, celebrado el pasado domingo 13 de julio en Chirche, núcleo rural de las medianías del municipio de Guía de Isora. Peñate lo dijo con conocimiento de causa, ya que su colectivo (Galardón Joven Canarias 2011, en materia de rescate de tradiciones) lleva seis años organizando un evento similar en su pueblo de origen, El Rincón de Tenteniguada, y por ello animó a los chircheros a “seguir apostando por mantener viva esta fiesta y el recuerdo de nuestros antepasados”.

Una veintena de integrantes del colectivo de Valsequillo fueron los invitados de honor de esta edición del Día de las Tradiciones en Chirche y su visita no sólo sirvió para estrechar lazos de amistad entre ambos pueblos, sino que además los grancanarios participaron activamente en las recreaciones y en cuatro de los puestos de artesanos que se instalaron. Y no se quedaron en la interpretación de papeles secundarios, sino que el propio Aridane fue el novio en la boda a la antigua usanza que lo unió en “santo matrimonio” a una joven de Chirche.

Los organizadores señalan que esta ha sido la edición que más público ha congregado de las catorce celebradas. Calculan que fueron más de 1.000 personas las que se desplazaron hasta Chirche para ver la recreación de la vida rural y las costumbres de un pueblo típico canario de mediados del siglo XX, como las labores diarias, los trabajos del campo, los oficios de la época, la indumentaria, etc. También se batió el récord de implicados en el desarrollo del evento en diferentes casas antiguas y rincones del núcleo, incluyendo a los propios vecinos, los grupos invitados, parrandas, artesanos y otros colectivos, alcanzándose la cifra de unas 160 personas.

A las diez y media de la mañana ya no quedaban plazas libres de aparcamiento en el pueblo, por lo que la gran mayoría de visitantes usó el servicio de transporte gratuito que habilitó el Ayuntamiento. Según indica la concejal de Cultura isorana, Josefa Mesa, “las dos guaguas de 30 plazas que contratamos no pararon durante toda la jornada subiendo y bajando a gente desde el Cuartel de la Guardia Civil en Guía casco hasta Chirche”.

Además de muchos residentes en Guía de Isora, acudieron a la cita grupos organizados de distintos puntos de Tenerife, así como turistas ingleses, italianos, rusos y peninsulares, que pudieron presenciar in situ este particular regreso al pasado isleño y conocer como era una escuela rural del siglo pasado en Canarias o incluso comer algo en una antigua venta que agotó todas sus existencia a pesar de haberlas duplicada respecto a años anteriores. No fueron suficientes los más de 400 panes realizados en 5 horneadas artesanales para atender la demanda de los sabrosos bocadillos de queso de cabra, de “chorizo de perro”, de caballas con pimiento o de sardinas con tomate y cebolla que allí se vendían al público. Pasada la una de la tarde ya no quedaba casi de nada.

Otras escenas típicas recreados fueron la curadera, el lavado de la ropa en las “lisas” (rocas) del barranco en charcos naturales, la trilla, la confección de tejas, el ordeño de cabras, las aguadoras o la venta ambulante. Entre las novedades cabe resaltar que se rescató la producción artesanal de carbón (la carbonera) con leña de escobón, así como la venta de pescado por el sistema de trueque. También como novedad se rescató el padrón de habitantes de Chirche de 1925, y unas 40 casas lucieron un cartel en sus fachadas donde figuraban los nombres de todas las personas censadas ese año en cada vivienda.

Tres fueron las exposiciones que se montaron. Una de ellas estuvo dedicada, con todo lujo de detalles, a la emigración canaria hacia América del siglo pasado. En otra se recopilaron aperos y fotografías de gran tamaño relacionadas con la recogida y el cultivo del grano. En una cueva junto a la era donde se recreó la trilla se montó una colección de fotos antiguas relacionadas con ese trabajo. Además, en la conocida como Casa de Tía Francisca, sede del colectivo de artesanas de Guía de Isora, se expusieron sus trabajos de calados, punto y ganchillo, además de algunas curiosidades, como un vestido de fiesta femenino con más de 70 años de antigüedad.

El agradecimiento por su participación en el evento para los 14 artesanos; el colectivo de salto del pastor Tagoror Chiregua de La Orotava; las parradas La Escuela de Igueste de Candelaria y de la familia de Los Alzados de Icod de los Trigos; y las asociaciones Padre Simón Higuera (Igueste de Candelaria) y La Parada de El Rincón (Valsequillo); llegaron al final del evento en forma de diploma conmemorativo de manos de representantes de la asociación vecinal San Felipe Neri de Chirche y de una concejal del Ayuntamiento isorano. Este fue el momento elegido también por el comité organizador para reconocer al vecino de Chirche, Manuel Rodríguez, con sus 92 años recién cumplidos, su implicación activa y la transmisión de su experiencia en los trabajos del campo para la organización del Día de las Tradiciones en años anteriores. El galardón lo recogió uno de sus nietos.

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