Inauguran el museo etnográfico Juan Évora en el Parque Nacional del Teide

Inauguran el museo etnográfico Juan Évora en el Parque Nacional del Teide

Guía de Isora

GUÍA DE ISORA.- El museo etnográfico Juan Évora abre sus puertas para mostrar a los visitantes como vivía el último habitante que tuvo el Parque Nacional Las Cañadas del Teide. Se trata de una pequeña construcción con tres cuartos que ha sido reconstruido por una escuela taller del Ayuntamiento de Guía de Isora y posteriormente continúo con una inversión realizada por el patronato del Parque Nacional.

La antigua casa de este isorano se utiliza como centro de avituallamiento y de atención a los peregrinos que van hacia Candelaria, ahora además se convierte, según el alcalde de Guía de Isora Pedro Martín «en un lugar donde se recupera el modo de vida de Juan Évora y que de alguna manera fue también la forma de vivir de una época marcada por las dificultades en la postguerra».

El visitante podrá, por medio de paneles y material expositivo, conocer los aspectos más significativos relacionados con este espacio natural protegido, además podrán adentrarse en el mundo del pastoreo en esta zona de la cumbre y otras tradiciones.

Numerosos vecinos y conocidos de Juan Évora han querido estar presentes en este día tan emotivo e importante para la historia de Las Cañadas del Teide. Localizada en Boca Tauce, muy cerca del cruce de las carreteras TF-21 y TF-38, fue inaugurada este lunes 17 de noviembre por el director adjunto del Parque Nacional del Teide José Luis de la Rosa, el director general de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias, Pedro Damián Cuesta, y por el alcalde de Guía de Isora, Pedro Martín. En representación del Cabildo de Tenerife asistió el coordinador insular de Turismo y Proyectos Estratégicos, Miguel Becerra. Al acto también asistió el concejal isorano de Medio Ambiente, Bruno Domínguez.

Juan Évora
En uno de los paneles informativos de la casa-museo Juan Évora se recoge algunos datos biográficos de este vecino natural de Guía de Isora, fallecido en el año 1996. En el panel se dice que a pesar de la sencillez y aparente ausencia de todo tipo de lujo y comodidad, “tenía de todo”, tal y como él mismo comentaba. No le faltaba de nada de lo que verdaderamente le era útil y necesario aquí, en donde, para él y para los que le precedieron, la mayor parte de la vida diaria se hacía al aire libre y en donde, en el fondo, el hombre es en todo caso una simple pieza más de tan vasta naturaleza.

Évora tenía cabras y gracias a ellas disponía de leche y queso que él mismo elaboraba. Igualmente obtenía miel de sus colmenas. Pero su llegada a Las Cañadas se debe a la construcción de la carretera comarcal La Orotava-Granadilla, actual TF-21, permaneciendo después por su trabajo como peón-caminero encargado de la limpieza y mantenimiento de un tramo de esta vía.

Aunque le gustaba la soledad, siempre recibía cordialmente a quien le visitaba: excursionistas y naturalistas acudían a él en busca de su cultura popular y de su gran conocimiento de la zona.

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